Después de las penas de su alma, verá la luz y quedará colmado. Por sus sufrimientos mi siervo justificará a muchos y cargará sobre sí las iniquidades de ellos. (Is 53,11)
מֵעֲמַ֤ל נַפְשׁוֹ֙ יִרְאֶ֣ה יִשְׂבָּ֔ע בְּדַעְתּ֗וֹ יַצְדִּ֥יק צַדִּ֛יק עַבְדִּ֖י לָֽרַבִּ֑ים וַעֲוֺנֹתָ֖ם ה֥וּא יִסְבֹּֽל׃
ἀπὸ τοῦ πόνου τῆς ψυχῆς αὐτοῦ, δεῖξαι αὐτῷ φῶς καὶ πλάσαι τῇ συνέσει, δικαιῶσαι δίκαιον εὖ δουλεύοντα πολλοῖς, καὶ τὰς ἁμαρτίας αὐτῶν αὐτὸς ἀνοίσει.
Propter laborem animae eius videbit lucem, saturabitur in scientia sua. Iustificabit iustus servus meus multos et iniquitates eorum ipse portabit.
Saciarse (שָׂבַע śāḇaʽ), este verbo en hebreo contiene la raíz śḇʽ, que aparece en todas las lenguas semíticas y cuyo significado básico es “saciarse y quedar/llegar a saciarse” en el sentido de saciar el hambre física. En el Antiguo Testamento, este verbo es ampliamente utilizado metafóricamente: en Prov 28:19 leemos “El que labra la tierra se saciará de pan; el que sigue el engaño se saciará de pobreza” y en Prov 18:20 “Se saciará el vientre del hombre del fruto de su boca, y se saciará del fruto de sus labios”.
En el fragmento de hoy del Cántico del Siervo Sufriendo del Señor (Is 53,10-11), el verbo שָׂבַע (śāḇaʽ) expresa la gloria que llegará al Siervo: “Después de la angustia de su alma verá la luz y quedará satisfecho” (v. 11). Vale la pena notar que el texto hebreo carece de un objeto para el verbo “ve” y literalmente el texto dice: “verá y quedará satisfecho de su conocimiento…” (יִרְאֶה יִשְׂבָּע בְּדַעְתּוֹ), lo que nos permite preguntarnos ¿con qué se saciará el Siervo? ¿Qué verá? Una cosa es cierta, la experiencia de la satisfacción del Siervo es lo opuesto al sufrimiento que Él tomó sobre Sí. A menudo, después de algún tiempo, una persona descubre bajo una nueva luz el fruto, el efecto y el significado de sus propias experiencias. Vale la pena notar, sin embargo, que el Siervo asumió el sufrimiento para la “justificación de muchos” y llevó sobre sí las iniquidades de otros. ¿Por qué? ¿Quizás por amor? Creo que solo el amor puede satisfacernos y darnos un sentido de plenitud, independientemente de las circunstancias.
