Jedno Słowo

Sello (σφραγίς sfragis)

Después vi otro ángel, que subía del oriente y llevaba el sello del Dios vivo; y gritó con voz potente a los cuatro ángeles a los que se les había dado el poder de dañar la tierra y el mar. (Ap 7,2)

Καὶ εἶδον ἄλλον ἄγγελον ἀναβαίνοντα ἀπὸ ἀνατολῆς ἡλίου ἔχοντα σφραγῖδα θεοῦ ζῶντος, καὶ ἔκραξεν φωνῇ μεγάλῃ τοῖς τέσσαρσιν ἀγγέλοις οἷς ἐδόθη αὐτοῖς ἀδικῆσαι τὴν γῆν καὶ τὴν θάλασσαν

Et vidi alterum Angelum ascendentem ab ortu solis, habentem signum Dei vivi: et clamavit voce magna quattuor Angelis, quibus datum est nocere terræ, et mari,

En la mano del ángel fue puesta la autoridad de Dios, el sello de Aquel que todo lo sostiene con el poder de su fuerza. Lo que ha sido sellado es propiedad del Eterno. La señal de este sello no puede ser borrada ni falsificada por nadie. Es como el toque de Dios, que es único e irrepetible para cada uno de nosotros. Aquel que está sentado en el trono nos eligió antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos ante su rostro, sellados con su amor.

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