Jedno Słowo

Querido (ἀγαπητός agapētos)

Por tanto, hermanos míos queridísimos, mi alegría y mi corona, manteneos firmes en el Señor, queridos míos. (Flp 4,1)

Ὥστε, ἀδελφοί μου ἀγαπητοὶ καὶ ἐπιπόθητοι, χαρὰ καὶ στέφανός μου, οὕτως στήκετε ἐν κυρίῳ, ἀγαπητοί.

Itaque fratres mei charissimi, et desideratissimi, gaudium meum, et corona mea: sic state in Domino, charissimi.

Con frecuencia escuchamos en las cartas de san Pablo que el amor de Cristo nos abraza. San Juan escribe algo parecido en sus cartas. A veces escuchamos durante las homilías un recordatorio de que somos amados. La pregunta más importante de este llamamiento es: ¿a través de quién, quién nos ha amado? ¿A quién conduce esta cadena de amor? San Pablo confiesa su amor a los filipenses. Sin embargo, el primero es Dios Padre, que nos amó primero.
Puedo caminar hoy con el corazón sereno, con la frente en alto, porque en mi historia, vocación e identidad resuena constantemente el mensaje gozoso: soy amado.

Descubre más desde Jedno Słowo

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo