Que el Señor te bendiga y te guarde. (Núm 6,24)
יְבָרֶכְךָ יְהוָה וְיִשְׁמְרֶךָ׃
benedicat tibi Dominus et custodiat te.
εὐλογήσαι σε κύριος καὶ φυλάξαι σε.
La bendición con de la mano de Dios nos introduce principalmente en una relación con Él. Me permite, gracias a Su gracia, acercarme a Él. Su bendición no se limita solo a la nación elegida, sino que en Jesús se extiende a todos los que creen en Su Nombre.
